<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5961125740999520916</id><updated>2011-04-21T13:34:21.497-07:00</updated><category term='fernando sánchez clelo'/><category term='fernando sánchez clel'/><title type='text'>El juglarnegro explora</title><subtitle type='html'>Un acercamiento a la Ficción Breve</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5961125740999520916/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>fernando sánchez clelo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://4.bp.blogspot.com/-PNzuHhUtiDU/TWXxnH1cx1I/AAAAAAAAAj8/X8xRO4OjapU/s220/fspfb.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5961125740999520916.post-1555525538825000397</id><published>2007-05-15T16:34:00.000-07:00</published><updated>2007-05-15T16:36:57.840-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fernando sánchez clel'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_R6CXUgvWcPw/RkpD09vEdHI/AAAAAAAAAEk/MzlYDrW13aU/s1600-h/el+vuelo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064935308135789682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_R6CXUgvWcPw/RkpD09vEdHI/AAAAAAAAAEk/MzlYDrW13aU/s400/el+vuelo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; .&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_R6CXUgvWcPw/Rko-ttvEdGI/AAAAAAAAAEY/VQnpV35Byus/s1600-h/el+vuelo.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;EL VUELO&lt;br /&gt;por Guillermo Spencer&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5961125740999520916-1555525538825000397?l=noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com/feeds/1555525538825000397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5961125740999520916&amp;postID=1555525538825000397' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5961125740999520916/posts/default/1555525538825000397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5961125740999520916/posts/default/1555525538825000397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com/2007/05/blog-post.html' title=''/><author><name>fernando sánchez clelo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://4.bp.blogspot.com/-PNzuHhUtiDU/TWXxnH1cx1I/AAAAAAAAAj8/X8xRO4OjapU/s220/fspfb.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_R6CXUgvWcPw/RkpD09vEdHI/AAAAAAAAAEk/MzlYDrW13aU/s72-c/el+vuelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5961125740999520916.post-2450019788918352331</id><published>2007-05-15T16:20:00.000-07:00</published><updated>2007-06-12T08:29:46.254-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fernando sánchez clelo'/><title type='text'>EXPLORANDO LA FICCIÓN BREVE</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;por Fernando Sánchez Clelo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;La ficción breve padecía el menosprecio de algunas esferas literarias –de creadores, investigadores y editores– que la relegaban a una “curiosidad” dentro de un género mayor. Pero desde hace algunos años hay un interés en ella que la está definiendo como un género independiente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;Las razones de su apogeo pueden ser varias, quizá sea el ritmo acelerado de vida en las ciudades, que nos deja poco tiempo para las actividades recreativas. También puede ser que el uso de nuevas tecnologías del entretenimiento ha marginado el interés por los libros. Otra razón puede ser la ausencia de una formación literaria familiar; o el rechazo de la gente a los libros generado por algún profesor que, preocupado por cubrir el programa educativo, obligaba a la lectura.&lt;br /&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;Empezaremos este artículo por definir qué es la minificción, señalar sus características, los autores, y sus bondades como instrumento alternativo para el fomento a la lectura.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Qué es la minificción?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;El cuento clásico ha sido domesticado, convertido en una sucesión de palabras sin encantamientos. El minicuento está llamado a liberar las palabras de toda atadura y a devolverle su poder mágico, ese poder de escandalizarnos.&lt;br /&gt;Edmundo Valadés&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Uno de los principales promotores de la ficción breve es Lauro Zavala. Su participación en congresos sobre este tema, y la publicación de varias antologías, lo sitúan como uno de los investigadores más documentado en el tema. Para él, la ficción breve es una narración que se caracteriza por tres elementos principales: la brevedad, la heterogeneidad y la intensidad.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Para que un texto sea considerado como breve se han planteado variados límites, pero la mayoría coincide en que no deben exceder las 400 palabras o, en cuestión de espacio, no sobrepasar la cuartilla y media. Pero más que limitar el número de palabras, lo importante es la precisión con que éstas se emplean en el texto.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;La heterogeneidad es otra de sus características que le dan originalidad, ya que la ficción breve tiene flexibilidad para asimilar diversas formas de lo escrito en prosa (cfr. Samperio, 2004). Es así que nos podemos encontrar con textos que tienen naturalezas diversas entre sí, tales como la prosa poética, la greguería, el humor, la parodia, la alegoría, o hasta el ensayo.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Y con respecto a la intensidad, Rona Randall declara en su libro Escribir ficción que lo que el lector busca en un cuento es asombrarse: “Los lectores quieren ser sorprendidos, en realidad lo exigen, y se sienten decepcionados si no es así.” (Randall, 1997) Por lo tanto, para considerar una minificción como intensa, el lector “debe recibir una unívoca impresión emotiva o reflexiva, o una combinación de ambas, ineludible, al finalizar de leer el texto.” (Samperio, 2004) Es así que podemos deducir que si en un cuento la intensidad es significativa, en la minificción es vital. Por ello, Edmundo Valadés asignó una mayor importancia a la conclusión: “Narrado en un lenguaje coloquial o poético, siempre tiene un final de puñalada.” (Valadés, 1991)&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Estos tres elementos, hasta aquí descritos someramente, tienen es sí mismos propiedades que contrarrestan el rechazo a la lectura. Más adelante retomaremos este tema.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Mini-clasificación&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Para entender la estructura de la ficción breve, tomamos en cuenta la clasifica general en tres tipos que hace Lauro Zavala: los minicuentos, los microrrelatos y las minificciones híbridas. (Zavala, 2000) El primer tipo, los minicuentos, son cuentos en miniatura; cuentos pequeños que tienen la estructura lógica y secuencial de acciones, y concluyen rápidamente con una sorpresa:&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;COMO EN LAS PELÍCULAS FRANCESAS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Después de hacerle el amor, encendió un cigarrillo y lo fumó, pensativo: como en las películas francesas…&lt;br /&gt;Luego se levantó del lecho y empezó a vestirse lentamente: como en las películas francesas…&lt;br /&gt;La miró, apagó el cigarro presionando fuertemente sobre el cenicero, y salió sin despedirse: como en las películas francesas…&lt;br /&gt;Al llegar a su casa, encontró a su mujer acostada con otro: como en las películas francesas…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Armando Rodríguez Dévora&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;El segundo tipo de la clasificación es el micro-relato. Son aquellos que se identifican con la alegoría, un conjunto de metáforas que describen o conforman un todo, pero con una carga corrosiva de ironía:&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;ESTE TIPO ES UNA MINA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No sabemos si fue a causa de su corazón de oro, de su salud de hierro, de su temple de acero o de sus cabellos de plata. El hecho es que finalmente lo expropió el gobierno y lo está explotando. Como a todos nosotros.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Luisa Valenzuela&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;Y por último, tenemos las minificciones híbridas, combinación de minicuento y micro-relato, con rasgos clásicos y modernos. Aquí se mezclan las descripciones metafóricas en una serie de acciones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL PERRO QUE DESEABA SER UN HUMANO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En la casa de un rico mercader de la Ciudad de México, rodeado de comodidades y de toda clase de máquinas, vivía no hace mucho un Perro al que se le había metido en la cabeza convertirse en un ser humano, y trabajaba con ahínco en esto.&lt;br /&gt;Al cabo de varios años, y después de persistentes esfuerzos sobre sí mismo, caminaba con facilidad en dos patas y a veces sentía que ya estaba a punto de convertirse en un hombre, excepto por el hecho de que no mordía, movía la cola cuando encontraba a algún conocido, daba tres vueltas antes de acostarse, salivaba cuando oía las campanas de la iglesia, y por las noches se subía a una barda a gemir viendo largamente a la luna.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Augusto Monterroso&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;Hasta aquí, hemos señalado las principales características y la clasificación general de la ficción breve expuestas de manera concisa, ya que su estudio a profundidad requiere mayor dedicación y tiempo. Ahora pasamos a otro punto: su valor literario.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;El valor literario de la minificción&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;El ganador del Premio Novel en 1954, Ernest Heminway, realizó una alegoría comparando la literatura con una pelea de box. La novela gana por puntos, el cuento por knockout. Mónica Lavín señala que el minicuento tiene la oportunidad de un sólo golpe fulminante (Lavín, 2001). No hay tiempo ni para un segundo round, se requiere de un golpe que saque del cuadrilátero al lector o, por lo menos, lo deje en la lona.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Un chiste cualquiera tiene esta propiedad del golpe fulminante, nos sorprende y arrebata una carcajada cuando lo escuchamos. Pero si un chiste es breve e intenso, ¿qué lo hace diferente a la minificción? ¿En qué radica el valor literario de la ficción breve?&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Hemingway también decía que el cuento es como un iceberg: sólo muestra sobre el mar la octava parte de su masa, por lo que lo más relevante de un cuento está en lo que no se ha dicho. La minificción es ese iceberg que acaba de desprenderse del hielo antártico y se sumerge casi en su totalidad, antes de salir a flote. La parte oculta del iceberg es donde el lector pone en juego sus convicciones, refleja sus propias vivencias, los sentimientos y no solamente su sentido del humor, como ocurre en el chiste. Por ello, Guillermo Samperio dice que “la obra final sólo cobra sentido cuando logra significar algo más allá del entramado de acciones que relata” (Samperio 2002). La minificción adquiere un valor después de haber sido leído, porque como lectores nos implica íntimamente.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Oscar de la Borbolla define otro punto meritorio de la ficción breve. Nos dice que su valor “(…) está en la desproporción que hay entre el escaso número de palabras (... ) y la gran cantidad de sugerencias que concentran.” (Borbolla, 2002) Pero esas “sugerencias que concentra” difícilmente son las mismas en todas las personas. Esas insinuaciones que abre la ficción breve, las va llenando el lector con sus experiencias personales, lo que hace disímil su significado de otras interpretaciones. Y tal vez sea por esta riqueza semántica que la minificción ha pasado de ser un ejercicio en talleres de cuento y novela, a ser el tema exclusivo de congresos y coloquios internacionales.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Los autores&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Guillermo Samperio, en un repaso histórico de este género, encontró que en México la ficción breve tiene su origen con Julio Torri, pero su primer promotor es Juan José Arreola. A partir de entonces algunos escritores mexicanos encontraron en la brevedad una forma de expresión frecuente; entre ellos están Avilés Fabila, Elsa Cross, Samuel Walter y Luis Felipe Hernández. En la actualidad podemos destacar como autores de ficción breve a Ethel Krauze, Guillermo Samperio, José de la Colina y Felipe Garrido. Caso especial es el de Marcial Fernández quien, además de escritor, es actualmente uno de los principales difusores de la ficción breve con los concursos mensuales en su página de internet ficticia.com, tal como lo hiciera el escritor Edmundo Valadéz en su Revista de imaginación El Cuento.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;También en Latinoamérica encontramos representantes que han hecho de la ficción breve un género recurrente con sus obras. En Venezuela encontramos a Luis Britto García, Ana María Shua en Argentina, Augusto Monterroso en Guatemala y Eduardo Galeano en Uruguay. En Europa destacan Ramón Gómez de la Serna y Max Aub de España, y Josef Jouvert o Jules Renard en Francia&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;En Puebla tenemos el caso de Jorge Arturo Abascal y Víctor Arellano, que han sido antologados por Lauro Zavala en el libro Minificción mexicana. Rubén Alvarado y Dulce María González publicaron libros de minificciones en 1993. También hay que nombrar a José Luis Zárate, y a los jóvenes escritores como Yussel Dardón, Judith Castañeda, Guillermo Garay, Guillermo Omar Ramírez, Víctor Hugo Benítez, José Luis Carrillo, Alejandro Badillo y Javier Dorantes.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;En este breve repaso de autores de ficción breve quedan fuera varios autores, pero los podemos encontrar en diversas antologías realizadas por escritores como Edmundo Valadés con El libro de la imaginación, y Jorge Luis Borges junto con Adolfo Bioy Casares en Cuentos breves y extraordinarios. En esta lista podemos integrar otras antologías, entre ellos las publicadas por Lauro Zavala Relatos vertiginosos y Minificción mexicana. También podemos encontrar Cuentos Breves Latinoamericanos, que recoge textos de autores de diversos países de habla hispana.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Las causas por las que la minificción a sido un género en el que han incursionado varios escritores, de manera esporádica o permanente, es quizá porque, parafraseando a Lauro Zavala, la minificción es el género más lúdico, irónico y didáctico. (cfr. Zavala 2004)&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Para leer, ficción breve&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;En el área de la didáctica, la ficción breve proporciona ciertas bondades que no pueden lograrse rápidamente con el cuento o la novela, por lo que puede ser un instrumento para el fomento a la lectura.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Por su brevedad, la ficción breve puede leerse en poco tiempo. Esto puede ayudar a despejar la pereza de quienes no están habituados a los libros, pues puede ser leída con facilidad; lo que trae un beneficio más. Lauro Zavala expresa que por medio de la ficción breve se “puede acercar a los estudiantes a las obras mayores por medio de la accesibilidad que le otorga el minicuento” (Zavala 2004). Su práctica continua puede desembocar en la incursión en otros géneros amplios, como el cuento.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Asimismo, gracias a su heterogeneidad, los nuevos lectores pueden encontrar, entre las diversas formas de la literatura, aquella que se ajusta a su gusto. Algunos pueden descubrir su inclinación por la prosa poética, otros por la literatura fantástica, algunos más por los textos alegóricos, los humorísticos, el realismo fantástico, o hasta el erótico. Pero en el caso de quienes ya son lectores, Zavala sostiene que por su facilidad de lectura, y sus referencias a otras obras, puede corregir el problema de quienes están aferrados a un solo género, ya sea la poesía, el cuento, el ensayo o la novela.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;A grandes rasgos, este ha sido un esfuerzo por dar a conocer la ficción breve, explorar su mecanismo y su historia. Esperamos que ahora podamos intuir que bajo esa apariencia minúscula se esconde algo grande. Porque nosotros, en el acto de leer, enriquecemos la obra con nuestra experiencia, ideas y sentimientos.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Y como muestra, he aquí una breve selección.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SUEÑO # 74&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Yo todo lo consulto con la almohada porque la sé de buen juicio. Ella me escucha en silencio y me responde con sensatez. En la conversación interviene la frazada. (Al final, siempre le hago caso al colchón, que es un irresponsable.)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ana María Shua&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;TÚ&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Vas al salón de belleza a teñirte y a cortarte los cabellos. Tardas horas. Durante ese tiempo observas a las otras mujeres que han ido a lo mismo, y ves que salen igualmente viejas, bolsudas, pálidas. Sólo que les ha costado horas y unos miles de pesos. Terminan lo tuyo. Tú, delante del espejo, te ves maravillosa.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ethel Krauze&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;PARA ESCOGER&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;a Rubén Bonifaz Nuño&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Las coladeras son bocas con sonrisas chimuelas. Las coladeras han perdido los dientes de tanto que las pisamos. Sin coladeras la vida sería demasiado hermética. Las coladeras están a nuestros pies. Las coladeras son las bocas de fierro de la ciudad. Las pobres coladeras están ciegas. Las coladeras son pura boca. Las coladeras se ríen de los nocturnos solitarios. De coladera en coladera se llega a la colonia Roma. Las coladeras son amigas de los borrachos. Por las coladeras se entra al otro Distrito Federal. Las coladeras envidian a las ventanas. Las ventanas nunca miran a las coladeras. Las coladeras son simpáticas, aunque eructen muy feo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Guillermo Samperio&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;TEMOR DE LA CÓLERA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En una de sus guerras, Alí derribó a un hombre y se arrodilló sobre su pecho para decapitarlo. El hombre le escupió en la cara. Alí se incorporó y lo dejó. Cuando le preguntaron por qué había hecho eso, respondió:&lt;br /&gt;–Me escupió en la cara y temí matarlo estando yo enojado. Sólo quiero matar a mis enemigos estando puro ante Dios.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ah’ med el Qalyubi&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;MERCADO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Señora, si usted tuviera idea de mi soledad, no me exigiría que comprara cinco pesos de perejil: me vendería diez centavos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gonzalo Velorio&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;DESCONTENTO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;José de Arimatea, después de la crucifixión de Jesús, se encuentra a un joven desnudo y lloroso.&lt;br /&gt;–No me asombra tu gran pesar –le dice–, porque en verdad que Él era un hombre justo.&lt;br /&gt;–No, si no lloro por Él –replica el joven–. Yo también he hecho milagros y todo lo que ese hombre ha hecho, ¡pero no me han crucificado!&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Oscar Wild&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ARREPENTIDA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Le dije que lo amaba, que con él me iría hasta el fin del mundo. Eso fue hace cuarenta años. Ahora las cosas han cambiado. Resulta difícil sobrevivir tan lejos, en el punto más apartado de la tierra. Además, el viejo olvida hasta su nombre y se pone cada día más terco.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Dulce María González&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SUPERSTICIÓN&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por la calle, los gatos negros saltan sorpresivos para cruzarse a sus pies. Las escaleras se recargan a los muros de su camino. Los espejos estallan a su roce, y truenan persistentes los grillos bajo sus zapatos.&lt;br /&gt;–Pide a Dios que te aleje la mala suerte – escuchó de un amigo.&lt;br /&gt;–Yo soy hombre de ciencia – contestó altanero, levantando una ceja.&lt;br /&gt;En las noches, cuando está solo, se inca junto a la cama y ora: “Energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado, energía es igual a …”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Fernando Sánchez Clelo&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SOLEDAD&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Siento que las paredes de mi habitación me caen encima. Nada sacia mi soledad.&lt;br /&gt;Alguien entra en la habitación contigua: risas, voces. No necesito hacer esfuerzo para escuchar, el muro es tan fino…&lt;br /&gt;La cama cruje, el peso de los cuerpos es evidente, risas entrecortadas por las bocas que se besan, respiraciones agitadas, sonidos desordenados, el ritmo inconfundible, golpeteo en la pared que sacude mis entrañas, me acaricio, me masturbo, los tres nos agitamos, nos venimos, reposamos, dormimos. Una lágrima recorre mi mejilla.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Maricarmen Funcia&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;SEGUIDO ACTO A ACONTECER&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Te vi dentro de ese lugar, repateante sitio Mc Donald´s. No me gusta estar ahí, me asfixia; pero entré como un perro fiel a su olor. Entre hamburguesas, papas que saben a té inglés, gafas de dick tracy y un “no me importa,” abrí paso entre toda esa gente.&lt;br /&gt;Dejé los modales. Fui al baño y me hice una puña. Retoqué el pelo con gel y agua y esperé que dieran las tres. Debo estar loco porque sigo escribiendo y jamás llegaste, perra.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Víctor H. Benítez&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;DEFORMACIÓN EDITORIAL&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Al cumplir setenta y cinco años comprendió la revelación. Nunca tendría la oportunidad de una segunda edición de su vida, revisada, corregida y aumentada, por lo que en lugar de testamento redactó una fe de erratas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mónica Lavín&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;CALCULOS RENALES&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;¡Cuánto sufrí para poder arrojar la primera piedra!&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Agustín Monsreal&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SIN FIN&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Un hombre se forma tras una larga cola. Desesperado, comienza por eliminar al que está antes que él –y sigue con todos los de la fila. Hasta que otro hombre se detiene a su espalda...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pedro Durán&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;BIBLIOGRAFÍA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BORBOLLA, Oscar de la (2002). Manual de creación literaria. Editorial Nueva Imagen. México.&lt;br /&gt;BORGES, Jorge Luis y Adolfo Bioy Casares (antologadores) (1997). Cuentos breves y extraordinarios. Editorial Posada. Buenos Aires.&lt;br /&gt;GONZALES, Dulce María (1993). Detrás de la máscara. Editorial Premiá. Colección El Pez Soluble. Puebla.&lt;br /&gt;KRAUZE, Ethel (2000). Relámpagos. Biblioteca del ISSSTE. México.&lt;br /&gt;LAVÍN, Mónica (2000). Leo, luego escribo. Editorial Lectorum. México.&lt;br /&gt;MONTERROSO, Augusto (1981). La oveja negra y demás fábulas. Editoial Seix Barral. Colección Biblioteca breve. Barcelona.&lt;br /&gt;PISOS, Cecilia (editora) (2002). Cuentos Breves Latinoamericanos. Coedición Latinoamericana. México&lt;br /&gt;RANDALL, Rona (1997) Escribir ficción. Editorial Paidós. Serie Manuales de escritura. Barcelona.&lt;br /&gt;SAMPERIO, Guillermo (2002) Después apareció una nave. Editorial Alfaguara. Serie circular. México.&lt;br /&gt;SAMPERIO, Guillermo (2004). La brevedad es una catarina anaranjada. Editorial Lectorum. México.&lt;br /&gt;SAMPERIO, Guillermo (2003). La ficción breve. La Jornada Semanal no. 409. México. 5 de enero. México.&lt;br /&gt;SANCHEZ Clelo, Fernando (2005). No es nada vivir. Dirección General de Fomento Editorial BUAP-Siena Editores. Colección Tercer Milenio.&lt;br /&gt;VALADÉS, Edmundo (1980). El libro de la imaginación. Fondo de Cultura Económica. Colección Popular.&lt;br /&gt;VALADÉS, Edmundo. (1991) Ronda por el cuento brevísimo. Introducción de El Cuento, Revista de Imaginación no. 119. México.&lt;br /&gt;ZAVALA, Lauro (2003) Minificción mexicana. Universidad Nacional Autónoma de México. México&lt;br /&gt;ZAVALA, Lauro (2004) La gran minificción. La Jornada Semanal no. 498, 19 de septiembre. México&lt;br /&gt;ZAVALA, Lauro (2000) Relatos vertiginosos. Editorial Alfaguara. México&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5961125740999520916-2450019788918352331?l=noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com/feeds/2450019788918352331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5961125740999520916&amp;postID=2450019788918352331' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5961125740999520916/posts/default/2450019788918352331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5961125740999520916/posts/default/2450019788918352331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noesnadavivirficcionbreve.blogspot.com/2007/05/explorando-la-ficcin-breve.html' title='EXPLORANDO LA FICCIÓN BREVE'/><author><name>fernando sánchez clelo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://4.bp.blogspot.com/-PNzuHhUtiDU/TWXxnH1cx1I/AAAAAAAAAj8/X8xRO4OjapU/s220/fspfb.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
